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Roscón de Reyes casero

Si quieres realizar un delicioso y tradicional postre para estas fiestas, te recomiendo el Roscón de Reyes, es muy fácil y divertido y… si lo haces casero puedes poner dentro el premio que más te guste, o personalizarlo para regalo, anímate y cocina tu propio Roscón!

receta roscon de reyes

Recuerda sacar del frigorífico todos los ingredientes antes de utilizarlos, para que estén a temperatura ambiente cuando te hagan falta.

Para realizar este delicioso postre necesitarás los siguientes ingredientes:

Para el Arranque:

    - 50 gr de harina de fuerza,
    - 100 ml de leche,
    - 1 sobre de levadura seca de panadería,

Para la Masa:

    - 450 gr de harina de fuerza,
    - 100 ml de leche,
    - 25 gr de manteca,
    - 125 gr de mantequilla,
    - 2 huevos,
    - 2 yemas de huevo,
    - 120 gr de azúcar glas,
    - 1 cucharada de miel,
    - 1 o 2 cucharadas de agua de azahar,
    - 1 copa de ron,
    - 1 cucharadita de sal,
    - la piel de medio limón,
    - la piel de media naranja,

Para la Decoración:

    - Azúcar humedecido con unas gotas de agua,
    - Almendras paladas y laminadas,
    - Frutas escarchadas variadas,
    - 1 huevo para dar color,

A continuación procederemos a explicar la preparación:

Para realizar el Arranque:

Primero has de mezclar la harina y la levadura en un bol pequeño, ve añadiendo la leche tibia (o a temperatura ambiente) y mézclalo todo bien. Cuando ya lo tengas, tápalo con un film de cocina y déjalo reposar hasta que su volumen aumente el doble.

Esta masa de arranque puedes dejarla reposar todo el tiempo que quieras, incluso toda la noche; aunque si tienes prisa, puedes utilizarla cunado veas que se ha duplicado su volumen, una media hora tras dejarla reposar a temperatura ambiente.

Para elaborar la Masa:

Pon en el vaso de tu robot de cocina o picadora el azúcar glas, las pieles de limón y naranja y pícalo todo hasta que esté bien triturado. Añade entonces la leche, la miel, el agua de azahar y el ron (éste último se puede omitir).

Cuando termines, ponlo todo en un bol y añade la manteca y la mantequilla (tibia); comprueba que estén bien disueltas de no ser así, sigue amasando unos minutos más.

A continuación añade de uno en uno los huevos y las yemas, hasta que queden bien integrados en la masa.

Luego, añade la masa de arranque y mézclalo todo; pon la harina, la cucharadita de sal y vuélvelo a mezclar.

Tienes que ir comprobando si hace falta añadir mas harina, y amasarlo todo durante unos quince minutos (en total) hasta conseguir una masa suave y no pegajosa, pero sin que quede demasiado seca; cuando no queden restos de masa pegados en el bol será una buena señal de que la masa está lista. En caso de duda es preferible que quede un poco blanda a que esté demasiado seca, ya que esto es difícil de arreglar. Cuando tengas que añadir harina, has de hacerlo poco a poco (una cucharada cada vez), lo mismo si tuvieses que añadir más líquido (que debería estar a temperatura ambiente o tibio).

En el primer levado de la masa, déjala reposar (tapada) durante una hora o hasta que doble su tamaño; no dudes en dejarla el tiempo que sea necesario.

Una vez levada la masa por primera vez, sácala del bol y colócala sobre una superficie ligeramente enharinada. Amásala bien para desgasificarla, golpea la masa y boléala de vez en cuando. Llegados a este punto, si la masa está bien hecha será blanda, pero no pegajosa; si estuviese pegajosa ayúdate de la harina durante el amasado, pero pon muy poca, solo la imprescindible para que no quede pegajosa. Al amasarla, haz una bola removiendo la masa hacia el centro.

Pon la bola de masa en un bol grande y tápala con plástico de cocina; déjala levar una vez más a temperatura ambiente.

Tras el segundo levado, habrás conseguido que la masa aumente de volumen hasta conseguir el doble de su tamaño, tardará aproximadamente una hora; aunque, una vez más, no dudes en dejarla más tiempo si fuese necesario.

Una vez terminado el segundo levado, prepara una bandeja del horno con papel especial (para hornos). Saca la masa del bol y amásala un poco más volviendo a darle forma de bola (como antes)

Pon la bola de masa en la bandeja del horno y déjala reposar unos diez minutos. La temperatura ideal de la masa es de 25º aproximadamente, si tienes termómetro haz la prueba, ya que si la masa está demasiado caliente se volverá pringosa, y si está demasiado fría estará poco elástica.

Tras esperar los diez minutos, ha llegado el momento de estirar la masa (desde el centro hacia los lados) para darle forma de roscón, removiendo la masa desde el centro y el exterior hacia dentro del roscón. Con la mano izquierda puedes ir haciendo el hueco del roscón mientras que con la derecha (en la parte de fuera) vas removiendo hacía dentro, a la vez que le vas dando forma. Aunque parece difícil, en realidad es muy sencillo.

Una vez que el roscón tenga forma, píntalo con un poco de huevo batido y tápalo con un film o plástico engrasado para que leve por tercera y última vez.

Antes de terminar el tercer levado, que tardará en doblar de tamaño otra hora mas o menos, habrás de precalentar el horno a 200º (arriba y abajo y aire activados) y colocar en la base del horno un recipiente pequeño (apto para horno) lleno de agua.

Una vez terminado el tercer levado, pinta el roscón una vez más con huevo el batido (con cuidado para evitar que la masa baje).

Adorna ahora el roscón al gusto con las frutas escarchadas, las almendras y un poco del azúcar remojado en agua.

Ponlo en el horno, en la parte baja (pero no en la última) y baja la temperatura a 180º, en 30 minutos ya estará hecho.

No dejes de vigilar el roscón porque cada horno es diferente, en cuanto veas que empieza a tostarse demasiado, tápalo con papel de aluminio (apto para cocinar) o baja un poco el horno. Es muy importante que no abras la puerta durante la cocción, o la masa no subirá.

Ahora solo te queda rellenar el roscón al gusto cuando ya esté frio y colocar un haba y un regalo (juguete, dinero, anillo, etc) eso sí, envuélvelo todo con un poco de film de plástico para que sea más higiénico.

Los roscones quedan de maravilla rellenos de cabello de ángel, trufa, nata montada e incluso nata helada, elige el que más te guste y disfruta con tu familia y amigos de este delicioso postre!

UN TRUCO: Puedes congelar la masa después del segundo levado pero, tras descongelarla deberás darle el tercer levado para poder continuar.

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